jueves, 9 de junio de 2011

...entre los arboles, humedos, escondidos....


Y como nadie vino, al final tuve que ir solo. Vestimenta, botas Salomon con gore tex, pantalones Trango repelentes al agua, camiseta quechua, y forro polar impermeable también de Trango. El día esta fresco y amenazaba lluvia y yo iba a lo que iba. Como complemento cesta de mimbre, navaja afilada, y el bordón de boj de la Sierra de Urbasa. Objetivo, adentrarme en el bosque, primero entre los robles, y buscar Boletus Edulis, me tuve que conformar con los pinicolas un poco menos sabroso pero excelentes de todas formas. La mañana salio gris, los altos árboles envolvían una humedad, que se aspiraba con deleite. El verdor recién pintado por la lluvia animaba a caminar cuesta arriba, el humus del suelo se deshacía en cada paso, resbalaba. No se veían indicios aunque sabia que había movida, seguí subiendo hacia la ladera mas despejada, la espesura daba paso a una liviana y cómoda pradera ya entre pinos. El aroma balsámico me entretenía, las grandes aves planeaban silenciosas, expectantes. Y allí, sí, encontré lo que buscaba, distraídos entre el manto de agujas marrones, lo levantaban levemente, escondidos. Me había apetecido un revuelto de hongos y ya tenia suficientes, y como del bosque solo hay que tomar lo necesario para la ocasión. Baje silbando, dejando que mí alrededor viajase conmigo, disfrutando de esa húmeda frescura, con matices profundos de tierra mojada.
Una vez limpios, y contemplada largamente su belleza, sus formas sinuosas, provocadoras, puse la sartén en el fuego mientras troceaba finamente media cebolla fresca, diría en brunoise, pero no se si se me va a entender, mejor en cuadraditos pequeños. Con el fuego fuerte y con la intención de que la cebolla se asuste, tueste y requeme un poco. Mientras, fileteaba los hongos para ser añadidos a la sartén en el momento que la cebolla empezaba a ponerse marrón oscura tirando a negra. Hay que salpimentar al gusto, saltear con juego de muñeca y bajar el fuego, para que se terminen de hacer. De los huevos lo que nos interesa son las yemas, que se cuajaran directamente con el calor de los hongos. Pero como estamos en crisis y no se puede tirara nada aprovecharemos todo. De los tres huevos que nos van a hacer falta para esta cantidad, dos claras y un huevo entero los batiremos salpimentado y añadiendo una pizca de nuez moscada por los aromas sugerentes, cuajándolos a la antigua usanza. En una sopera poner agua y llevarla a ebullición, dentro otra sopera, con una nuez de mantequilla, cuando este derretida incorporar la mezcla, salpimentar, e ir volteándolo con una cuchara para que cuaje de una forma cremosa, no cuesta mucho. En el centro del plato el revuelto que acabamos de hacer, a su alrededor los hongos y sobre ellos las yemas, que romperemos para que ligue el conjunto.
Para degustarlo un buen pan y vino. Hoy me he decidido por un Merlot, potente, ensamblado, frutal, pimienta negra, cereza, zarzamora y un ligero toque mentolado, equilibrado y con buena estructura. Que lo disfrutéis.

4 comentarios:

Maiko 舞子 dijo...

CACHIS LA MAR!!!! Avisame que yo e apunto a un bombardeo, ainssss. Besitos.

Anónimo dijo...

hola señor...

lamento que haya ido solo de paseo...aunque creo que el estar solo en un lugar como el que describe, llenandose de olores y colores, a veces se disfruta mas en soledad que en compañia...y creo que usted lo disfruto...

los hongos y los esparragos, no son alimentos comunes aqui, son mas de tipo gourmet, por tanto no estamos muy acostumbrados a este tipo de sabores, el esparrago con su sabor amargocin, y su concistencia aguadona, no invita mucho a la degustacion (al menos para mi), y los hongos, aunque un poco mas vistos por aqui, su sabor terrocito a veces domina sobre los demas complementos, pero son mas comibles...ahora debo confesar, que el plato que ha descrito, no lo podria probar...ya sabe, ese "pleito" que hay entre el huevo y yo...pero aun asi, sabe que me encanta como describe paso a paso y con miles de detalles una receta...
me sigo quedando con los chicharitos.

adiosito señor,

maria luisa

Daryus dijo...

El reto estaba lanzado un par de post mas abajo Maiko 舞子 , la proxima vez. Besitos

Daryus dijo...

Hola maria luisa :)) mas lo achacare a la falta de costumbre, que a su sabor y textura. Comer de estos esparragos y mas con los dedos es todo un placer, no te digo nada si ademas esta aderezado con un boca a boca. Y los huevos pues como todo, los de gallina de una manera y los otros de otra ;)) UN besito, que tengas un lindo dia