jueves, 23 de junio de 2011

Y en víspera de San Juan caracoles comerás.


Entre las diferentes tradiciones que atesoramos y guardamos en esta tierra tan plural, hay una que marca como un pistoletazo de salida, la explosión de bullicio y colorido de unas fiestas que son esencialmente populares. El solsticio de verano, que hábilmente fue trasladado a esta noche especialmente mágica, es celebrada con ritos y prácticas en torno al fuego, al agua, a la vegetación y al amor. Y por supuesto los Akelarres. Se quema lo viejo, lo que nos lastra, se deja agua al sereno, al amparo de la noche, para lavarnos por la mañana, se pasea por los bosques con la luz de las estrellas, absorbiendo la energía de la naturaleza y se baña en los ríos antes del alba.
Y la que mas me interesa hoy, la de comer caracoles, las formas de hacerlos son infinitas y no seré yo quien diga cual es la mejor. A mi como mas me gustan son fritos, aceite de oliva, bien de ajos, un par de guindillas, caracoles y sal. No hay más misterio, Sabor puro y concentrado sin despistes. En una sartén al fuego con un buen aceite y las guindillas, el picante al gusto, mejor mucho por si es verdad eso de que es afrodisíaco, echaremos los caracoles en vivo, los iremos salteando, se hace con fuego vivo, así que la receta es rápida, después de unos minutos, los ajos y la sal, otros pocos minutos y ya están.
Se rumorea, se dice por aquí que cuando hay merienda de caracoles borrachera segura, y puedo dar fe de ello, no quiere decir que todos se emborrachen pero si alguno o varios. El caracol tiene mucho que chupar y poco que comer.

Otra receta mas contundente y que aliviara el estomago, adecuándolo para la sangría que beberemos; son al horno con tomate. Necesitaremos tocineta, chorizo, jamón, ajos, caracoles, guindillas, aceite, sal, azúcar y por supuesto tomate, mejor natural, me refiero de bote pero sin freír y bastante tiempo y si a alguien le gustan las hierbas, no le va mal el perejil, el orégano, el romero, la albahaca o la que se prefiera.
En una bandeja que depuse podamos meter al horno, echaremos el aceite, la tocineta, el jamón, el chorizo, todo partido en cuadraditos pequeños, los ajos picaditos, la guindilla, le daremos unas vueltas en el fuego para que empiecen a soltar todos los jugos que necesitaremos como fondo, añadiremos los caracoles en crudo y el tomate. La cocción en el horno será larga por lo que es aconsejable echar un poquito de azúcar para evitar la acidez del tomate. La temperatura del horno no será muy alta para poder coger a traición al caracol y salga de la concha pensando que esta de vacaciones en Benidorm. Hay que ir removiéndolos durante la cocción para que todos se vayan impregnando de la salsa, el tomate perderá humedad y la salsa se ira concentrando. Después de las dos horas más o menos, todo tendrá un aspecto espectacular, pero aun necesitara un poquito más, para que la salsa quede en su punto. Es el momento de la broma, separa la salsa del caracol, esta la untas con el pan y el caracol lo tiras. Una broma fácil y ligera que se suele hacer, pero vamos que el caracol también esta buenísimo y sin el pan engorda menos. Cada cual elige, yo por si acaso de los dos.
Para acompañarlo lo mejor el vino, blanco, rosado, tinto, la cerveza, cualquier cosa le va bien, incluso el Champagne, entonces les llamaríamos escargoles en vez de caracoles que queda mas fino. Pero como es veranito, hace calor y el ambiente es distendido creo que lo que mejor le va es la sangría.

Para la sangría, hay tantas como manos se ponen a hacerlas, pero esta que hago yo, está muy rica; y sí, no me quedan abuelas. Necesitaremos vino lo principal, mejor joven por que ya llevamos la delantera con su sabor afrutado. Limonada, limones, bote de melocotón en almíbar, azúcar, un chorrito de 43 otro de whisky o cualquier bebida seca con poco aroma y abundante hielo. Se recomienda que todos los ingredientes estén fríos.
Cantidades, una botella de vino, son de 3/4 un par de latas de Fanta o KAS de limón (pueden ser tres o añadir un poco de gaseosa si la queremos mas ligera), 3 limones, el azúcar, habrá que jugar con ella dependiendo del tipo de almíbar del melocotón, un copita de 43 no mucho por que es muy aromático, del otro licor otra copita larga, se puede ser mas generoso, dependerá de lo contentos que queramos ponernos, azúcar unos 150 gramos.
Mezclamos el vino, con el melocotón y su caldo, los licores, el azúcar, los limones los pelaremos (con cuidado para que la piel no tengan mucho blanco) añadiendo las peladuras dentro, y estrujando y sacando después su jugo, que ira también dentro, daremos vueltas hasta que el azúcar se disuelva. Echaremos los hielos y los refrescos de limón. La cantidad de azúcar se puede variar dependiendo de si nos gusta mas o menos dulce, un truco, si se hace dulce por que a la mayoría le gusta y a nosotros no tanto, en nuestro vaso de la sangría añadir un poco de vino. Y cuidado por que fresquita entra genial, si estas sentado, te darás cuenta al levantarte lo rica que estaba. Que disfrutéis de esta noche mágica, en compañía de amigos y de algo mas intimo para terminarla, a mi se me ocurren muchas cosas para hacer; ramas finas y el bosque, un río sin ropa, calor en la hoguera... Que aunque un día no se duerma no pasa nada.

2 comentarios:

shurime dijo...

La primera receta no la conocia y teniendo en cuenta que mi madre tiene baquetes le propondre esa receta.
Feliz aquelarre!!!!

Un beso muy dulce

PD... y la maldad que me ha venido con mucho chupar y poco comer... jejejejeje... la dejo para otro día en petit comité! ;)

Daryus dijo...

A mi son como mas me gustan, con eso te digo todo, pruebalos y me dices.

Besitos

P.D. Las maldades son el contrapunto, lo que hacen tirar para adelante. Me gustan ;))